Luchar contra el caos

Como tú y yo tenemos un cuerpo físico, estamos sujetos a varias leyes del universo físico. Entre ellas, la segunda ley de la termodinámica, que afirma que las cosas pasan del orden al desorden.

Tal vez lo hayas observado en los objetos. Con el tiempo, los armarios acaban atestados de cosas, y las piezas del coche y de la moto se desgastan. Si nos abandonamos, esto también le sucede a nuestro cuerpo.

Fuerzas como la gravedad, una dieta deficiente, la falta de descanso y de ejercicio, la actitud negativa y muchas otras formas de estrés hacen que nuestro cuerpo se venga abajo. Afortunadamente, tenemos una fuerza interior que trabaja constantemente para contrarrestar estas fuerzas externas. Nuestra capacidad de curarnos está relacionada con esta fuerza interior.

 

Resulta que esta inteligencia corporal innata depende del sistema nervioso, que es el foco de atención del cuidado quiropráctico.