La quiropráctica y la enfermedad

La quiropráctica y la enfermedad

Cuando los quiroprácticos se dan cuenta de que con su cuidado han ayudado a personas que presentaban una amplia variedad de problemas de salud, algunos piensan erróneamente que eso significa que tratamos la enfermedad.

Nada podría estar más lejos de la realidad.

Localizar y reducir

El hecho es que de lo que se trata es de localizar y reducir las interferencias del sistema nervioso (éstas normalmente se encuentran a lo largo de la médula espinal) que interfieren con tu capacidad de ser tú mismo en la totalidad. Ser tú mismo en la totalidad lo incluye todo, desde agacharte a caminar, pasando por dormir, respirar, combatir las infecciones o curar un corte.

Cuando la integridad de tu sistema nervioso se reactiva, es más probable que el cuerpo funcione tal y como ha sido diseñado. Para algunos, esa capacidad regresa con rapidez. Para otros es más lenta. Para unos pocos que han descuidado su salud, el progreso puede ser tan lento como para incluso parecer ineficaz.

Por favor, no culpes a la quiropráctica cuando los resultados lleguen con lentitud. Del mismo modo, no atribuyas a la quiropráctica el crédito cuando el éxito llegue rápidamente. Es tu cuerpo el que se encarga de curarse.

¡Lo que tú traes a la camilla de ajustes es en realidad más importante que lo que hacemos sobre la camilla!

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