¡Precaución!, Recién pintado

¡Precaución!, Recién pintado

Hace unas cuantas semanas que estás recibiendo cuidado quiropráctico y estás empezando a sentirte mejor.

Quieres volver a tu vieja rutina lo antes posible. Hay un montón de cosas que hacer en casa, tienes una familia de la que hacerte cargo y no puedes esperar más a ir al gimnasio. Sientes la urgencia de volver a “vivir” de nuevo. El problema es que… la pintura aún no se ha secado.

Es frecuente sentirse “listo” tras recibir unos cuantos ajustes. Cuando la capacidad innata para la recuperación de tu cuerpo entra en acción, tal vez tengas un aspecto y te sientas totalmente renovado, como si te hubieran acabado de dar una capa de pintura.

Pero al igual que con la capa de pintura, las apariencias engañan. Lo que parece estar totalmente seco (sanado) en la superficie puede que aún esconda unas zonas más pegajosas debajo.

Dale tiempo a tu cuerpo

La curación profunda y completa requiere tiempo. Aunque puede que sientas que vuelves a ser el mismo de siempre después de unas cuantas sesiones de Quiropráctica, eso no supone tener luz verde para volver a tus actividades de siempre.

La fase estabilizadora de tu programa de cuidado (durante la que te sientes tan bien que te preguntas por qué sigues viniendo a la consulta) es donde se produce toda la “sanación y secado de la pintura”.

Dale a tu cuerpo el tiempo que necesita para curarse por completo y te sentirás más satisfecho con el resultado final.

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